La Gran Familia de Duernas

En el centro de un mar de olivos está estratégicamente situada nuestra almazara. En Finca Duernas somos conscientes de que el verdadero
productor es el olivo y por eso todo el proceso de gira en torno al mimo del olivar.
También en el centro de la finca se construyó la Ermita de Santa Cruz donde se reunían para el culto, no sólo las familias de Duernas sino todas las de las fincas colindantes. En la actualidad se sigue utilizando para el culto.
Un cazo de gran tamaño en el centro de una candela, giraba sin solución de continuidad por el cocinero para la gran familia de Duernas. El “aguaor” llevaba el agua con sus cántaros de barro a la gente que estaba “en el tajo” en mitad del campo. A su vuelta disponían de un zapatero que arreglaba su calzado en un pequeño taller situado en la parte inferior de la finca.
La tracción animal era el único medio de transporte durante las generaciones pasadas, así como la principal herramienta de trabajo para labrar la tierra.
Estos elementos forman ahora parte del paisaje decorativo de la Finca.

 

Obstinados en la excelencia

En Finca Duernas, la cosecha da su comienzo dos meses antes de cuando tradicionalmente se empieza porque el fruto se recoge en su mejor momento de maduración: El Envero. Se prensa de manera inmediata, ya que el molino está el centro del olivar, de manera que evitamos cualquier tipo de oxidación del fruto. El tiempo de molturación es muy corto de manera que en menos de una hora, Duernas tiene su aceite del árbol en la bodega preservado así toda la riqueza natural del virgen extra.